MANIFIESTO: ¡NO A LA INQUISICIÓN!
Ante los reiterados ataques a la libertad de
creación y expresión y la torcida utilización de obras y producciones que el
Partido Popular está llevando a cabo como instrumento de confrontación política
y electoralista, creemos que ha llegado el momento de denunciar ante la opinión
pública este intento descarado y reaccionario de volver a los tenebrosos
tiempos de la Inquisición.
Quienes creemos firmemente que los valores
fundamentales de una sociedad democrática como es el de la libertad de
expresión y creación no pueden ser sometidos y sojuzgados a reglas morales
particulares, sensibilidades individuales o criterios subjetivos, debemos
rechazar rotundamente este uso interesado que sólo pretende reprimir,
controlar, juzgar y sentenciar a ciudadanos y ciudadanas ante el ejercicio de
sus derechos.
No podemos admitir que quienes se erigen en
defensores de una supuesta libertad, utilicen los mismos códigos que el
fundamentalismo más recalcitrante y que, lo más grave, aspiren a conformar una
sociedad sometida a sus creencias, códigos morales o sensibilidades.
No podemos admitir que criterios farisaicos,
basados en la rasgadura escandalosa de vestiduras, en el gesto desmesurado y en
el grito desmedido y oportunista, sean los que pretendan gestionar en un futuro
nuestra cultura.
El desmesurado ataque que en los últimos días está
teniendo lugar por parte del Partido Popular contra la Consejería de Cultura de
Extremadura, y en el que se utiliza como excusa un trabajo de creación
artística, es una prueba más de este intento de volver a las hogueras. Quienes
así atacan olvidan conscientemente la trayectoria y la gestión de una
institución que siempre ha sido escrupulosa a la hora de defender la libertad
de expresión, el respeto a todas las creencias y la tolerancia ante la
diversidad de opiniones. El perfil que están dibujando para aquel o aquellos
que tengan en su día la responsabilidad de gestionar la cultura extremeña, se
ajusta más al de un Torquemada que al de un político
democrático.
Porque no estamos dispuestos a callarnos, a volver
al silencio y a contemplar de nuevo las hogueras en las que arda la
inteligencia, exigimos al Partido Popular que cese estas maniobras
reaccionarias y se ajuste a los valores que nuestra Constitución establece.