JO NO TESPERE desmiente
las estadísticas sobre católicos en España
· Acusa a la jerarquía católica de
incumplir las leyes de protección de datos
· El Vaticano dice que son el 94,1%
mientras el CIS el 76.1% y de esos solo el 29% es practicante
Desde la
campaña JO NO TESPERE queremos desmentir
el dato que ofreció el Vaticano al publicar las estadísticas sobre la comunidad
católica española. Según estos datos, en España hoy 39.470.000
católicos, que suponen el 94,1% de la población. Queremos recordar que esas cifras
contrastan con los estudios del Centro
de Investigaciones Sociológicas (Barómetro de opinión de abril
de 2006) que indican que el 76.1% de
los españoles se declaran católicos pero la mitad de ellos confiesa que no va a
misa casi nunca, según el último barómetro del CIS, hecho
público el primer día de agosto. Junto a ese 76.1% de católicos, hay un 1,5% de
personas que se declaran creyentes de otra religión, mientras que un 13.3% dice
ser no creyente y un 7% se declara ateo. De entre los católicos, un 49,1% no va
casi nunca a misa y un 18.9% acude varias veces al año, sin contar bodas,
comuniones, bautizos o funerales. Los practicantes
rondan el 29% del total de católicos, ya que un 11,8% va a misa
alguna vez al mes, un 16,9% casi todos los domingos y festivos y el 1,9% varias
veces a la semana.
Otro
estudio sociológico, el informe Jóvenes
Españoles 2005, de la Fundación Santa María, dirigido por el catedrático de la
Universidad Autónoma de Madrid Pedro González, dice que menos de la mitad de los jóvenes entre 15 y 24 años
(el 49%) se considera católico, mientras que hace una década se definía como tal el 77%.
Ese descenso se debe a la "impopular" postura de la Iglesia católica
en temas como la sexualidad, según los autores. La Iglesia es una de las instituciones
que inspiran menos confianza, por detrás de las multinacionales o la OTAN. El
estudio se basa en entrevistas a 4.000 jóvenes de 15 a 24 años de toda España. El porcentaje de agnósticos, ateos o indiferentes a
la religión asciende al 46% (en 1994 era del 22%). Las razones del descenso del
número de católicos, según uno de los autores del informe, Juan González-Anleo,
es la "impopular" postura de la Iglesia "en temas como la ley
que regula el matrimonio homosexual, el aborto o la sexualidad". Esta investigación
pone de manifiesto la desconfianza
hacia la Iglesia, de hecho es la institución que genera menos
confianza (el 80% no confía en ella), por detrás de las grandes multinacionales
y de la OTAN. El 79% cree que la Iglesia es demasiado rica y el 82%, que está
demasiado anticuada en cuestión sexual. El mismo estudio indica que, por el
contrario, la mitad de los jóvenes cree que ayuda a pobres y marginados. El 49% de los jóvenes asegura que las clases de
religión no les ha servido prácticamente de nada.
El 36% cree que le sirvió de algo o de mucho, contando al 10% que no ha
estudiado esta asignatura.
A todos
estos datos que dejan muy claro la falacia estadística del Vaticano queremos
añadir otra crítica que incide en los porcentajes que ofrece la jerarquía
católica, nos referimos a los
obstáculos que encuentra una persona bautizada que desea dejar de ser miembro
de la Iglesia católica, es decir, que desea apostatar. La Iglesia Católica y
otras confesiones cristianas se aprovechan de la tradición secular de celebrar
los nacimientos para incrementar de
forma ilegítima su implantación social. Para la Iglesia
Católica, el acto formal del bautizo no es una simple celebración, es un
"sacramento" que implica el ingreso de la persona recién nacida en
dicha comunidad religiosa, lo que provoca que muchos ciudadanos y ciudadanas se
encuentren formando parte de una confesión que jamás han escogido y que no se
corresponde con sus ideas. Frente a este hecho la apostasía es el procedimiento por el cual se abandona la pertenencia
a la Iglesia Católica después de haber entrado a formar parte
de ella mediante el bautismo. Sin embargo, viene siendo una práctica habitual por parte de la Iglesia Católica
negarse o poner trabas a la aceptación de las declaraciones de apostasía. De
hecho esos obstáculos deben ser motivo de denuncia ante la Agencia Española de
Protección de Datos para que ésta obligue a la Iglesia Católica a aceptar la
apostasía. El dia 24 de junio, ante
el Arzobispado de Valencia, tendrá lugar un acto de apostasía colectiva para
mostrar, una vez más, el rechazo al discurso involucionista y excluyente del
Vaticano y la jerarquía católica. Para facilitar la apostasia se puede
consultar www.apostasia.es