NUEVA ETAPA EN
12.01.07
El 7 de julio de 2005, coincidiendo con los
atentados integristas del metro de Londres, un grupo de ateos deseosos de dar
forma a un ambicioso proyecto colectivo iniciábamos la andadura de la FIdA, con el objetivo declarado de constituirnos en un
claro referente en defensa de la razón y de la libertad de conciencia frente a
un mundo cuyo futuro se veía –y se sigue viendo- seriamente amenazado a causa
del fanatismo, de la irracionalidad y del delirio religioso.
Un año y medio después, constituidos ya como
asociación legal, tras un proceso constructivo de crítica interna y de
expansión, con una mayor experiencia y con un perfil más concreto en cuanto a
los fines y los medios a emplear, habiendo logrado además una cierta
implantación y configurado los mecanismos adecuados que permitan obtener
resultados aceptables, hemos decidido abordar una nueva etapa de consolidación
que sin duda requiere de todos nosotros un mayor grado de compromiso y de
solidaridad.
Debemos ahora tomar conciencia de la actual
situación histórica, que parece abrirse progresivamente hacia una abierta
crítica de los fundamentalismos religiosos, a la vez que contempla un repliegue
de estas fuerzas oscurantistas tras el mensaje más dogmático e intransigente de
los monoteísmos.
Pero hemos de ser cautos. La estrategia y el futuro de una FIdA
que logre paulatinamente ser conocida y aceptada por la opinión pública
requiere de un análisis de estrategias, de que sepamos aplicar nuestro esfuerzo
en el punto y en el momento adecuados, y de que consigamos la colaboración de
aquellos ateos y ateas más preparados y más conscientes del momento histórico
en que nos encontramos.
Como ha escrito recientemente un personaje clave en la lucha contra el crimen
organizado en Italia, para combatir a la mafia hay que "lograr una
superioridad informativa y actuar en profundidad". Podemos resumir
nuestra estrategia en la teoría de la Guerra asimétrica: pocos
individuos bien preparados pueden hacer mucho contra grandes organizaciones
criminales porque "el enemigo invisible, no estructurado, no convencional,
es la amenaza que establece la nueva doctrina de lucha: pequeño contra grande,
sencillo contra complejo, poco contra todo".
El paralelismo es evidente. Las mafias contra las
que combatimos, es decir, las grandes organizaciones religiosas, los confesionalismos intolerantes y excluyentes, se apoyan en
trampas ideológicas y en sistemas de captación y propagación perfectamente
definidos. De ahí la importancia de la información, de la organización de una
red multidisciplinar con capacidad para observar, analizar, denunciar y actuar
en consecuencia.
Las posibilidades son amplias, y caben una multitud
de iniciativas que deberán en el futuro ser examinadas y puestas en marcha. En
realidad, tenemos por delante dos empresas fundamentales: por un lado, la
profundización teórica, el análisis y difusión del ateísmo desde las coordenadas
de nuestra cultura contemporánea y de nuestra situación histórica concreta; por
otro, la ofensiva del laicismo, como estrategia de denuncia y de movilización
frente a las incursiones de la irracionalidad en la política, la educación y el
ámbito social propio.
Es imprescindible que nos presentemos como un grupo
homogéneo, con las ideas claras y con un método de trabajo eficaz. Ésta ha sido
nuestra principal preocupación hasta ahora. La concepción original de la FIdA consistía en llegar a ser una herramienta útil, que
por igual desarrollara un trabajo participativo en los dos sentidos
mencionados: preparación intelectual de sus miembros y repercusión de sus
acciones públicas sobre el medio social.
Todavía hay un largo trayecto por delante, pero ahora quizá se impone, además
de continuar con una línea de contactos con los medios de comunicación, con los
centros de decisión política, con las instituciones públicas y con las
asociaciones de ateos y laicistas, reafirmar los aspectos culturales y de investigación,
desarrollar iniciativas tangibles y proponer a los asociados perspectivas de
acción abiertas a su disponibilidad y a sus capacidades. Lo cierto es que se
necesita que cada cual asuma las responsabilidades que sea capaz de desarrollar
con éxito. De ello depende en gran medida la continuidad y el buen rumbo de
esta Federación.
Podemos estar seguros de que nuestra ofensiva
tenderá a una progresiva judicialización, lo cual
exigirá la intervención de equipos profesionales y la adquisición y planificación
de recursos económicos propios. Por otra parte, las nuevas iniciativas que se
van gestando, la publicación de un Informe Anual, la complejidad creciente de
la organización, la implantación en la red, la administración de datos, la
apertura de una posible línea editorial, la incursión en el medio audiovisual y
la necesidad de abordar nuevas expectativas que consoliden el papel y la
situación de la FIdA requiere de la existencia de una
Tesorería y de un sistema transparente de cuotas, donaciones y subvenciones,
sin el cual no será posible el planteamiento de objetivos cada vez más
ambiciosos.
Os animamos, pues, a apoyar seriamente este
proyecto, a haceros socios de pleno derecho, con opción a asumir responsabilidades
y representatividad pública, a involucraros activamente en la toma de
decisiones, o simplemente a colaborar económicamente en esta lucha justa y
urgente contra la irracionalidad y la injerencia abusiva de la religión en
nuestras vidas.
Si te interesa participar, si consideras que desde
esta plataforma cívica es posible canalizar tu protesta, si compartes con
nosotros este compromiso y la visión de una humanidad por fin emancipada de la
mentira religiosa y del dominio de pueriles abstracciones ideológicas, que sólo
siembran odio, terror y conformismo, visita esta página y decide tu propia
forma de colaboración:
http://www.federacionatea.org/documentos/fidacuotas.php
Un cordial saludo,
Francisco Miñarro
Coordinador de la Federación Internacional de
Ateos (FIdA)