EL CARDENAL CIPRIANI AVALA
(COMUNICADO DE
Dejó abierta la posibilidad de que la Iglesia avale la aplicación de
la pena de muerte a los violadores de menores de edad que causen la muerte de
sus víctimas.
La FIdA exige una postura clara por parte
del Vaticano, solicita un listado de pedófilos católicos e insta a
Las recientes declaraciones del
cardenal peruano Juan Luis Cipriani, dejando abierta la posibilidad de la
aplicación de la pena de muerte en determinadas circunstancias y apelando al
punto 2266 del Catecismo de
Ya hace tres años Cipriani hizo notoria
su posición crítica con la Comisión para la Verdad y Reconciliación, que
investigó las violaciones de los DDHH en Perú durante el período 1980-2000.
Durante la época de la guerra sucia, llegó a colocar un cartel en
el arzobispado de Ayacucho en el que decía "Aquí no se atienden
reclamos de Derechos Humanos". No era una simple provocación por su
parte. La Comisión de la Verdad sabía que el monseñor mantenía estrechas
relaciones con los jefes militares, pero en sus conclusiones ignoró la directa
complicidad de Cipriani con los crímenes cometidos
contra campesinos y dirigentes sindicales, y nada dijo de su conocimiento
detallado de las desapariciones, las matanzas, las torturas y las fosas
comunes. Quizá porque el presidente de la CVR era por entonces el rector de
Cipriani parece querer hoy congraciarse a la
vez con la justicia divina y con el nuevo presidente electo de Perú, sin
salirse además un ápice de la doctrina de
Quizá deba sobreentenderse que el
Cardenal se refiere tan solo a los pedófilos laicos,
y no a los eclesiásticos, ya que resulta sobradamente conocida la impunidad y
el apoyo que tales canallas reciben tanto de las
autoridades católicas de sus respectivos países como de la propia curia
vaticana.
Por ello,
La pena de muerte fue abolida del
derecho penal del Estado Vaticano en 1969, pero hasta el año 2000 no fue
eliminada de la constitución estatal. El intento de desinformación de Cipriani es integrista e ilegal, al pretender justificar la
pena máxima en estados distintos de aquel donde únicamente podrían aplicar su
propia legislación -el Estado Vaticano-.
Asimismo, solicitamos claridad y
homogeneidad en la imposición de penas ejemplares a los delincuentes que
realicen tales abominables prácticas bajo el amparo de los símbolos de su pertenencia
a ese credo, incluyendo un listado de pedófilos
católicos que permitan a los seguidores de su religión proteger a sus hijos
de padecer y sufrir a tales delincuentes.
Por otra parte, la
ampliación en Perú de las causas de la pena de muerte implicaría la renuncia al
Pacto de San José de Costa Rica y dejar de ser parte de
Por ello,
solicitamos al Presidente Alan García que dé marcha atrás en su iniciativa del
nuevo Proyecto de Ley, e instamos al Estado Vaticano a firmar y asumir